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A LA COLUMNA DE ANASTACIO JIMENEZ

                     ¿230,OOO MILLONES DE DOLARES? ¡APLAUSO!

                                      Anastacio Jiménez M.

 

Los hombres y mujeres preocupados por la situación de pobresa del hombre y del medio ambiente terráqueo, deben aplaudir la decisión de  38   millonarios de Los Estados Unidos de América, lidereados por Bill Gates y Warren Buffet, entre otros; que han decidido donar la mitad de sus fortunas respectivas a los fines de contribuír con el desarrollo de los frentes e instituciones encardos de  producir el real desarrollo del Globo Terráqueo/

 

Esta decisión merece el apláuso de todas las personas de buena voluntad, pues no sólo significa una urgente inversión, considerada en los 230,000 millones de dólares, en principio; que servirá para apaliar las condiciones de indigencia humana, sino que incluso, se percibe una notable mejoría en la cada vez más deteriorada situación del Planeta.

 

A nosotros nos llama la atención la gran cuota de Hermandad, qué ésta generosa decisión tiene; pues la misma habla muy bien de la riqueza espiritual de estos adinerados, que quizá con mucho tiempo están comprendiendo la necesidad de que crecazmo hacia nuestro interior como criaturas de Dios que somos y a los que nos he recomendado la solidaridad como única garantía de preparar nuestro  presente espiritual.

 

Volviendo al plano puramente natural, cotidiano; creémos qué este paso es, tal vez, el más transcendental que grupo humano haya concebido, tanto en término del tamaño del sacrificio y lo extensivo del llamado a otros adinerados; como en  lo oportuno de dicho llamado. Tanto el Hombre, como el Reino animal y la Tierra propiamente dicho; están gritando por un cambio serio y definitivo; ya que hay que parar los niveles de deterioro de todo el globo.

 

Aplaudimos este gran gesto por toda la humanidad doliente y esperamos que muchos millonarios más, como el grupo de los 400 millonarios de Estados Unidos y los millonarios de toda la tierra, se sumen a esta iniciativa  surgida en Los Estados Unidos de Norteamérica, para el beneficio de toda la tierra. ¡Apláuso, apláuso!   




UN NIÑO EN MI MEMORIA

                                   Anastacio Jiménez M.

                                             Relato

 

Ocurrió terminando la década de los 70; yo subía conduciendo un motor por la Avenida Central de la Ciudad de Santiago en la República Dominicana; y próximo a  la esquina de la Calle Duarte, aún habiendo realizado las maniobras necesarias para que no sucediera, impacté a un niño de una edad aproximada a los ocho años. Con la angustia que producen esos sucesos involuntarios me desmonté y al tiempo que levantaba al niño, indicaba a un taxista  detenerse.

 

Le pedí que se dirigiera hacia el hospital de niños. Ya en camino y en vista de que el infante mantenía un estado inconsciente comencé a darle los primeros auxilios. Lo logré; y al volver en sí ( en él); me quedé asombrado al oírlo; el niño comenzó a pronounciar una serie de frases en cadenas, que parecían trozos de poemas medievales, declamados magistralmente por un niño de experiencia palaciega…

 

No recuerdo la actitud del conductor, pero sí sé; que yo estaba sorprendido, enamorado de aquella bella forma de decir las cosas y seguro de que aquel, no podia ser un niño común de nuestros barrios.Yo conocía muy bien a todos los barrios de Santiago, especialmente a Pueblo Nuevo; el barrio  más cercano al sitio del accidente y no encontraba en el  ejercicio mental que practicaba niños con aquellas condiciones intelectuales, e incluso, pocos adultos me eran conocidos con la altura de su expresión. Concluí que había accidentado a un ser especial.

 

En mi ensimismamiento no me dí cuenta de que nos acercábamos al hospital y cuando el taxista llamó mi atención, caí en cuenta de que en la situación política que vivía el País no me resultaría fácil justificar mi presencia en el hospital, y mucho menos cargando un niño a quién había yo accidentado. Por otro lado, La Policía Nacional había dispuesto en esos días un operativo especial en mi búsqueda, como jefe del 14 de Junio en la Ciudad de Santiago, a raíz de haberse producido el acto de entierro y sepultura del compañero Reyes Saldaña, muerto en enfrentamiento con el Ejército Nacional en la cercanía de las montañas de Nagua, bajo el pretexto balaguerista, de que creábamos una base guerrillera.

 

Pero el niño era lo principal y entré al centro médico. En la puerta estaba, lo que hoy pienso fue mi ángel. El policía que me recibió me era conocido como Llavería; un miembro  del Cuerpo de Tránsito que se caracterizó por su trato afable con los conductores de la época. Con el mínimo de palabras le expliqué. Le hice saber mi profunda preocupación por la suerte del niño. Tomó al infante y lo llevó a la emergencia mientras me dejó en una habitación segura. Retornó en la mayor brevedad y me comunicó lo que sigue: - Tatán, el niño está más asustado que cualquier otra cosa; vete tranquilo y con cuidado; ese muchacho es hijo de una cuñada mía; ya llamé a su madre y yo voy a cuidar por él mientras ella llegue. Te repito que tenga cuidado Tatán.-

 

El agente Llavería me dejó confundido. Además de haberme resuelto un problema de cierta gravedad para cualquier conductor; me llamó dos veces por mi apodo real,  cuando yo me había  presentado como Armando, que era mi seudónimo dentro del partido. Pero además, insistió en que debía tener mucho cuidado. Este gesto de un policía no era frecuente cuando trataba a miembros del 14 de Junio.

 

Al retirarme, volví a pensar en el niño. Ya no en su estado de salud, sino en el desdoblamiento de su sub-consciente; pues tenía que ser eso: ¿De dónde sacó aquella finísima expresión? ¿Quién puso en sus ocho años tal capacidad de verborrea? ¿En que tiempo se habría leído a tantos clásicos de la literatura como hube de suponerle?… Todavía después de 39 años, sigo pensando en el insidente. Fueron las luces de aquel niño las que permitieron que un policía del sistema me tratara con tanta deferencia en  esas circunstancias políticas.

 

No sé, si tú lector, habrás oído hablar de los niños INDIGO. Son niños nacidos, de acuerdo a algunos tratadistas del tema, en la decada del 70. Para otros especialistas han nacidos siempre y los identifican con los creadores de los grandes inventos y con los autores de los clásicos musicales. Pero en lo que todos están de acuerdo es en que dichos infantes  están creando el Puente Espiritual entre nosotros y la Nueva Era. Es decir, entre la Tercera Dimensión y la Cuarta Dimensión. Por eso, y por todo lo que te he contado estoy pensando  que el niño del accidente, al que no volví a ver, pudo ser un niño INDIGO. ¿Qué te parece mi lector amigo?.



       ¿HAY EN TAMBORIL UN REAL ESTADO DE EMERGENCIA?

 

De acuerdo a las últimas informaciones que conocimos a travez de este periódico digital, El Honorable Ayuntamiento de Tamboril se ha inaugurado declarando en emergencia al Municipio, argullendo el supuesto estado deplorable en que fue entregado por la administración saliente.

 

Esa decisión me ha dejado sorprendido por su caracter dramático,pues si es cierto que durante los 45 días que pasé en el Municipio  comprové algunas faltas de servicio, las mismas fueron  corregidas en el menor tiempo. Pero en sentido general, hasta mayo, el Municipio de Tamboril se contaba entre los municipios mejor atendidos y saneados. Estoy seguro de que esta visión era compartida   por los más de 10,000 tamborileños, que apoyaron a Juan Bo en las urnas.

 

Desde el mismo 16 de mayo, luego de enterados de los resultados, Juan Bo y yo nos pusimos de acuerdo, en la necesidad de que El Ayuntamiento  y La Sindicatura de Tamboril, serían entregados en obtimas condiciones; e incluso, el día antes de mi partida visité al señor Síndico saliente en su casa y reiteramos lo acordado, en la seguridad de que la política no se detendría y de que ésto covendría al interes del Partido Revolucionario Dominicano para los comisios venideros; pues mi preocupación partía del  interes municipal, del interes partidario y del futuro político que percibo aún en las condiciones demostradas por mi amigo Francisco Alvarez.

 

Aunque tuve que salir del País me he mantenido enterado de los sucesos posteriores a las elecciones del 16 de mayo y supe en consecuencia, que todos los departamentos de la institución edilicia mantenían su constacia de trabajo. También supe  que Juan Bo se mantuvo en su oficina dirigiendo los trabajos.  Parto de esas informaciones para pensar que  tres meses no era tiempo suficiente como para que Tamboril llegara a ese estado deplorable al que se refieren las nuevas autoridades y me pregunto:

 

“¿No estará el Nuevo incumbente curándose en salud?” Para el Licd. Anjolino Germosén, que para ganar su candidatura a síndico tuvo que hacer cuantiosas promesas, tanto en el plano institucional como en el personal; le resultaría más fácil, politicamente hablando, abrir una ventana hacia el público estableciendo la creencia de “SUELO ARRASADO“, a los fines de que tanto la población como sus seguidores lo justifiquen,  en la  imposibilidad de cumplir las infinitas promesas que hizo públicas por todos los medios.

 

Sin embargo, como sabemos que el Licd. Anjolino Germosén está motivado por revolucionarias intenciones, nos atrevemos a proponerle, que le dé seguimiento a la relación que logró con el Honorable Presidente de la República, señor Leonel Fernandez, para que éste le mantenga  el paquete de ayuda  que puso en sus manos, durante el período electoral. Esto conviene a Tamboril y a todos sus munícipes, mucho más que la consigna de una emergencia municipal que más de 10,000 votantes nunca vieron y que comunicadores serios como Gutierrez y Salvador ponían de ejemplo.

 

Esto es mejor que el dramatísmo de crear una emergencia, que de serla, sería común a todo el territorio nacional y qué para  muestra “bastan dos botones“: Santiago de los Caballeros y la ciudad de Santo Domingo, Primada de América. ¡ Licd Germosén, busque la ayuda de Dios para su difícil gestión y no trates de hacer leña de un arbor que supones caído!

 

    

 

 



MI AMIGO Y YO, AVENTUREROS

                              Anastacio Jiménez M.

                                       Relato.

 

La tarde se había ennegrecido. El resultado del último relámpago se fue a estrellar en la vegetación cercana a la Laguna de Chapultepex. Decidimos interrumpir el paseo y  María Luisa, joven  mexicana amiga nuestra; salió a procurar los tiques de la guagua en que retornaríamos. 

 

Llegamos al hotel y en el vestíbulo, algunos clientes comentaban sobre el extravío de un niño sobreviviente de un accidente, donde murió su padre. Con  los parroquianos del hotel,    supe que el niño había dejado parte de su vestuario  sobre el cadáver del padre; cadáver que conservaba un torniquete  sobre uno de sus brazos, indicios ambos, qué hacían presumir qué el infante  permanecía con vida. También los programas televisivos dijeron que el niño tenía once años de edad, lo que corroboraba la presunción anterior.

 

Subí a la habitación sintiendo el  calor de una chispa en mi cerebro que le comuniqué a Tamakún. La vida nos ponía la oportunidad de salir por nuestra propia cuenta  de la difícil situación en que  habíamos quedado por la falta de entendimiento con la empresa artística, donde procurábamos demostrar el pragmatismo del Yoga  Tamakún a los fines de conseguir trabajo.

 

Con el periódico aún en las manos, le expliqué a Tamakún, los detalles del suceso del niño y el plan que había concebido para que nos ligáramos a su búsqueda. El hombre muerto en el accidente, es decir, el padre del niño; pertenecía al cuerpo diplomático acreditado en el país y estaba seguro de que la localización del hijo  abarcaría extensas zonas boscosas y estaba seguro también, de que nosostros, por nuestra disposición y experiencia en enfrentar situaciones difíciles, podríamos insertarnos entre los equipos de búsqueda,  justificando por meritos propios nuestra presencia en México.

 

Tamakún aceptó mi propuesta. Aclaro, qué el nombre  de mi amigo es Rafaél Rodriguez, pero que por su fortaleza, habilidades y disposiciones naturales desde que era pequeño; su familia lo premió con el mote de “Tamakún” que fue un personaje  de ficción, difundido por las radionovelas cubanas durante  las décadas de los años 40 y 50 bajo el sello de “Tamakún” El Vengador Errante. Este impresionante personaje era reforzado en sus actuaciones, con las genialidades de Alí Yabó, su lugar teniente. Debo decir, qué éstas radionovelas eran el único y más bello entretenimiento, tanto para los  niños, como para los adultos de aquella época.

 

Pues bien, preparados Tamakún y yo, salimos hacia la dirección que nos condujo hasta el sitio donde se organizaba la búsqueda. Desde que abordamos el tren comenzamos a visualizar la cadena de peligros que íbamos a enfrentar y decidimos revitalizarnos con la vibra que ya traíamos desde Santo Domningo,  capital dominicana; donde habíamos vividos algunas experiencias peligrosas.  Una de éstas sucedió, cuando navegábamos en el Lago del Parque Mirador Sur y que  perdí el control de mi bote dirigiéndome   hacia la batería de transformadores electricos del lago y grité:  ¡Tamakún!; y como un relámpago mi amigo, dejó su bote, y a nado logró desviar el mío, rescatándome de morir electrocutado.

 

En la segunda ocasión, en que un amante obcecionado por los celos, nos siguió, revolver en manos, durante todo el vecindario donde vivía su amada, divisé el peligro. ¡Había que detenerle! -me dije-, o el resultado sería catastrófico: Ví que la joven señora corría tras su compañero y me detuve, pronuncié la palabra mágica “Tamakún” ¡y funcionó la magia!  Como un felino saltó a nivel de las piernas del agresor; y yo tomé el  brazo armado del confundido amante, inutilizando el arma justamente cuando se disponía a dispararar. En medio del forsejeo  le  decía que estaba equivocado y apretando mi agarre sobre el gualdamonte, le  miré  a los ojos, para persuadirle acerca de la fidelidad de la dama puesta en duda. Cuando Tamakún soltó el agarre de sus piernas, y yo aflojé mi nudo sobre el revolver, ya él hombre lucía con rostro distinto y nos pedía las excusas correspondientes,  covencido. Le pedimos que se excusara con la dama y así lo hizo.

 

 

Tuvimos que vencer dificultades no previstas para llegar a la especie de audición que se hizo para la búsquda: Había llegado un representante del Presidente y estaba acordonado el paso. Salió el funcionario y se anunció la aparición del niño extraviado lo que luego fue desmentido; pero esta inexactitud rompió el orden mantenido en las entrevistas  que se realizaban y cuando por fin, logramos llegar hasta la Comisión Oficial de Rescate, fuimos rechados, por nuestra extranjería.

 

Expusimos nuestra capacidad de montañistas. Citamos experiencias como tales;  con tal insistencia, que chocamos con uno de los encargados. Me tiré al ruedo para defender a Tamakún, que ya  blandía sus puños frente al airado oficial. Yo estaba convencido de que el pleito no se justificaba, ni era conveniente; ellos estaban en su tierra y estaban autorizados  para realizar su trabajo; nosotros éramos dos improvisados que nada teníamos que buscar allí. En ese momento se oyó la voz autoritaria del jefe; cesó la hostilidad y Tamakún y yo salimos de nuevo hacia el Hotel Mónaco a elucubrar sobre la oportunidad de otra aventura necesria.

 

 

                                          Paterson NJ

                                         Agosto 2010

 

 


LAS ELECCIONES Y LO QUE DIJE EN CANCA

                            Anastacio Jiménez M.

 

Cuando el día 17 de abril del corriente año 2010, arrivé a la ciudad de Santiago en la República Dominicana, eran las 3:42 minutos de la tarde; y de immediato me dirigí al Distrito Municipal de Canca donde el Partido Revolucionario Dominicano había convocado a una actividad -bandereo-, a los fines de promover a sus candidatos, señores Francisco Alvarez y Alejandro López, con el propósito de mantener a ambos en la direccion de los Ayuntamientos.

 

Mi primera impresión fue de desaliento, pues los allí reunidos, no respondían a los niveles de entusiasmo a que el PRD nos tiene acostumbrado desde principio de campaña. Para mi tranquilidad, en los 20 minutos que siguieron, ya tanto el número de los asistentes como la bibra de las consignas pasaban sobre las expectativas de los organizadores. El bandereo tuvo tal acierto que terminó convertido en una Importante caminata bajo la consigna de “Llegó Papá” alusiva a “Juan Bo”

 

Pero al titular el presente artículo insinué, qué en el referido bandereo dije algo; y al recordar lo que dije a poco más de dos meses de la contienda nacional, estoy motivado por las consecuencias que  las eleciones  comienzan a arrojar como saldo negativo en contra del país y especialmente de los dominicanos pobres; consecuencias que se perciben a través de los programas televisivos y en cada una de las entrevistas de gobernantes y opositores.

 

¿Qué fue lo que dije? Al integrarme al bandereo y recibir los micrófonos, incluí en mi saludo un criterio de valor sobre el comportamiento  del gobierno en la campaña electoral. Dije que  la cuantiosa suma de dinero con la que el señor Presidente estaba promocionando a sus candidatos a lo largo del país; era dinero del Estado Domincano, es decir nuestro; y llamé a todos los presentes y a los que desde sus casas me escuchaban, a no darle un sólo voto al PLD, asegurándole que si con sus votos los del gobierno aumentaban su cuota de poder; un día después de las elecciones, estaríamos pagando ese derroche de dinero, mediante las alzas de precios que ya se estaban planificando.

 

Pero no me limité a repetirlo en mi discurso, sino que le pedí  a nuestros candidatos a síndicos y a todos los candidatos perredeístas  que lo incluyeran en sus discursos. Era fácil de ver; pero difícil de entender en el momento. Hoy tengo que reclamar con amarguras lo razonable de mi discurso; hoy estoy  dispuesto de nuevo a caminar con los dominicanos esperando otras consecuencias derivadas de ese forzado triunfo, como el intento de reelección; o la de ver a la Primera Dama soñando con el Solio Presidencial, en otras elecciones cerradas a los representantes de los pobres  mediante los altos costos de las mismas, comenzando por las inscripciones reserved sólo a millonarios.

 

 

                                       Paterson NJ, USA

                                           Julio 29- 10 



 

ESPERE EN EL CENTRO COMUNAL TAMBORIL

                 ¡PRONTO!

 

 

     “T A M B O R I L  C A N T A  E N

 

                 M A N H A T T A N”

 

    F E S T I V A L   D E   L A   V O Z

 

                       

             ANASTACIO JIMENEZ

                       PRODUCTOR




 CONSTANZA, ESTERO HONDO, MAIMON  Y  14 DE JUNIO

EPISODIOS QUE DEBE CONOCER LA JUVENTUD DE LA RD

                                       Por Anastacio Jiménez

                             Ex-Guerrillero Constitucionalista

 

Estamos frente a un aniversario más de la Gesta de Constanza Maimón y Estero Hondo, acción militar que se llevó a cabo en el año de 1959 por un contingente de dominicanos exiliados en contra del sistema trujillista, y en la que también participaron algunos extranjeros solidarios con la lucha que  librara el Pueblo Dominicano.

 

Casi todos murieron en la acción quedando de pies dos cubanos y tres dominicanos, para que en ellos, el pueblo pudiera tocar el sacrificio de aquellos que murieron en combate o que tomados prisioneros, murieron vejados y torturados. Sin embargo la gesta germinó  pródiga cosecha, pues la juventud de la época, bajo la orientación del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, recogió la antorcha liberaria.

 

Con un trabajo tesonero orientado hacia reinvindicar el Programa de Liberación Nacional que enarbolaron Los Héroes de junio, Manolo Tavarez Justo, Minerva Mirabal y muchos otros, abrieron brechas como para que centenares de jóvenes se inscribieran en los círculos antitrujillistas que iban a prohijar una cadena de hechos que culminaron con la acción del 30 de Mayo, en la que se dio muerte a quien tiranizó por 31 años al Pueblo Dominicano. Claro está, que para que se produjera el suceso histórico hubimos de contemplar   hechos horrorosos, como la muerte de las Hermanas Mirabal, los asesinatos de Los Panfleteros de Santiago y cientos de muertes más.

 

A pesar de la importancia histórica que tienen los hechos narrados es muy bajo el nivel de conocimiento que nuestro pueblo, especialmente la juventud, tiene de los mismos. La clase gobernante del país se ha empeñado en que estos gloriosos acontcimientos  vayan desapareciendo de la memoria colectiva, ya que ellos representan las más profundas raíces de nuestro activo cultural y patriotico.

 

Es lamentable conocer la realidad de nuestro sistema educativo, donde todavía se enseña a nuestros estudiantes de  todos los niveles en base a la Historia Universal, que es muy bueno, pero se les oculta lo que ha sido nuestra historia mas reciente, especialmente la que tiene que ver con los valores emanados de la Constitución de Bosch, el Golpe de Estado a su gobierno, Las Guerrillas del 14 de Junio y La Guerra de Abril.

 

 La mejor justificación de lo afirmado sucedió en mi pueblo Tamboril, donde vivió el glorioso compañero Antonio Taveras, cachipo,  quén fue mejor conocido como padre de Alejandrito Taveras, pelotero, cuando realmente fue, además de padre, un militante  antitrujillista y combatiente de Las Guerrillas  que dirigió Manolo Tavarez Justo en defensa de la Constitución del País. Es decir -UN  PATRIOTA-

 

En esta fecha memorable queremos apartarnos de la modestia que aconseja la prudencia para llamar a Tamboril y al pueblo dominicano a exigir una  profunda revisión en nuestro sistema de enseñanza, a los fines de que se den a conocer los hechos históricos que verdaderamente convengan a los mejores intereses del país y comenzar así por rescatar los valores  que estimulen el orgullo nacional y el patriotismo.


  COSECHA DE ABRIL

                                   Por Anastacio Jiménez M. 

En el presente artículo nos referiremos a un evento muy particular que de forma negativa matiza la historia dominicana. En El Artículo con  que abrímos ésta serie dijimos que durante todo el mes, ibamos a contar hechos dominicanos sucedidos en el mes de abril durante nuestra historia. Dijimos también que éstos relatos serían parte de las memorias que tenemos en preparación, por lo que dichas narraciones serán hechas en Primera Persona. 

ABRIL 1984: En la madrugada del día 23 salí en viaje de venta hacia el Nordeste del país representando los productos Dajer. Trabajé todo el día en el tránsito Moca-San Francisco de Macorís y todo parecía normal en esas poblaciones; excepto que se podían ver en los  patios, ciertas acumulaciones de gomas viejas, troncos, latas y otros deperdicios. 

El gobierno perredeísta acababa de firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional - FMI- y desde ese momento quedó comprometido a realizar ajustes económicos que lo llevarían a un choque frontal con los organismos representativos de las masas populares. Pero peor aún. El gobierno de Salvador era presionado, además, por sectores perredeístas encabezados por Jacobo Majluta, lo que a todas luces dejaba entrever un error táctico de ese sector, ya  las izquierdas venían conformando un importante bloque con sus sectores afines. 

Por otro lado existían las fuerzas balagueristas enquistadas aún en los sectores  de Las Fuerzas Armadas, comandadas éstas, por  genrales afectos al lider reformista  y mandos intermedios obedientes al clan. Al reiniciar mi trabajo el día 24 de abril del año 1984 en la ciudad de Cotuí, encuentro que algunos comercios de importancia se mantenían cerrados y al encender el radio del vehículo escuché que en Santo Domingo  los Barrios de Villa Francisca y el Simón Bolivar estaban llevando a cabo movilizaciones en contra del gobierno de Salvador, levantando consignas en contra de las alzas de precios qué  a instancia del acuerdo con el FMI se habían producido. 

Llamo a la empresa Dajer y planteo la situación y me autorizan a cortar el viaje. En mi regreso debo salvar situaciones difíciles: Sacedo, Tenares,  Moca y San Victor hervían en llamas y barricadas. Cuando entro a Tamboril

veo como el puesto de Inespre es asaltado por turbas y entre éstas veo gentes, que normalmente eran favorecidas por Inespre y me pregunté, sí era posible  que un pueblo se atacara a sí mismo. Sin llegar a mi casa me apersoné por ante los dirigentes perredeístas Edy Germosén y Rafaél Rodriguez y coordinamos algunas acciones tendente a controlar y concientizar a las masas para que no se dejaran utilizar en contra de sus propios intereses, como era la Oficina de Inespre. 

Cuando  tuve detalles del primer muerto tamborileño, ocurrido en El Jobo; comencé a pensar en la mano de balaguer detras del movimiento y ésta sospecha me quedó confirmada, cuando de forma típicamente criminal mataron a Gudingo con un tiro en la frente. ¿ Por qué digo que confirmé mis sospechas? Sí tomamos en cuenta que ya en el gobierno de Salvador se habían denunciado algunos hechos de corrupción y si recordamos la alta cuota de poder que mantenía Balaguer, podemos colegir que el anciano lider le ordenó a los mandos  obscuros de las Fuerzas Amadas para que tiraran a matar. 

 ¿Por qué así? Balaguer consideró que si al PRD se les sumaban algunos muertos, quedaría a la par con su Partido Reformista  “corrupto y criminal”. Por eso puso los muertos, ante una situación que pudo haberse resuelto con medidas correctivas del gobierno de Jorge Blanco. Lo que siempre me ha sorprendido es que ni al  PRD ni a Jorge Blanco le haya  interesado  demostrar a la población que esos dominicanos muertos no los puso el PRD sino  Balaguer; a quién nunca le importó la vida de un domincano ni mucho menos el luto de nuestras madres. 

                                                   Abril  10 - 2010

                                                     Paterson NJ.

 



 

COSECHAS DE ABRIL

 

Hemos entrado en el mes de abril del año 2010 y por la importancia que desde el ámbito socio-histórico ha tenido el mes de Abril en la República Dominicana, trataré en varios artículos, algunas de mis experiencias como ente activo en la lucha por la libertad y la democracia de nuestro país en las últimas seis décadas de nuestra historia. Estas publicaciones serán parte de mis memorias, que publicaré en mi próximo libro.

 

EL PRESIDENTE ME PERSIGUE:

 

Corría el año 1974 y nuestro país se preparaba para asistir a un encuentro electoral que se produciría el 16 de mayo de ese año. En el importante evento político se presentaban varios partidos políticos, pero eran los partidos  Revolucionario Dominicano y el Reformista, partido en el poder; los que se perfilaban con posibilidades de triunfo. Yo había renunciado  a mi militancia de la Línea Roja del 14 de Junio, organización de la que fuí fundador; y me mantenía fuera de la contienda electoral. Es decir, llevaba dos años sin militancia política aúnque nunca me alejé de la lucha por las reinvindicaciones de los pobres  del país.

 

En razón de que el ala militar del gobierno de Balaguer mantenía una constante presión en mi contra, convirtiéndome  en el hombre más buscado de la Provincia de Santiago, busqué trabajo en La Industria Dajer, propiedad de don Manolo y  Amado Dajer, quienes mantenían cierto grado de independencia frente al régimen, además, había de por medio la historia de trabajo de mi padre Keko Jiménez, quien sirvió como químico en su fábrica de embutidos.  Fuí aceptado como vendedor en el mes de agosto del 1973 y ya para el mes de enero del año 1974, mantenía líneas de ventas que me auguraban muy buenas comisiones.

 

En los primeros días del mes  de marzo de ese año, viernes; al regresar de viaje, el señor Amado Dajer me ayuda a bajar del vehículo en que realizaba mi trabajo y me dice: -No puedes pararte aquí ni un segundo, una comisión de oficiales quieren verte, te esperan en tu casa y dicen que vienen de parte de Balaguer- Bajó la cabeza para agregar-  De modos que tu sabes lo que haces, pero ten cuidado. El que un presidente se ocupe de uno es tan bueno como malo; de modo que te repito  ¡Ten cuidado!

 

Don Amado me permitió irme en su vehículo y en el camino razoné muchas cosas. Por ejemplo recordé que hacía tres años, me habían dado 15 días para aceptar el cargo de capitan  de la PN y recordé que en la misma época me habían ofrecido salir hacia Los Estados Unidos de Norteamerica. Durante las elecciones -1970- el señor Ucho Bogaert encabezó una delegación de “persuación” representado el interes presidencial a la que rechacé de plano por lo que ahora tenía que ser prudente como aconsejaba Amado Dajer. De todos modos no tenía nada que esconder ni temer, y me apersoné a mi casa. Ninguno de los oficiales respndió a mi saludo. Yo vivía al lado de don Publio Germosén en la Calle Estrella Sadhala y la voz del oficial que tomó la palabra pudo ser escuchada por ellos y todos los demás vecinos.

 

-Estamos en su espera y vinimos a petición del Señor  Presidente; usted tiene ocho años diciendo que no… A un presidente no se le dice tanto que no. - Hizo una páusa y continuó - El miércoles a las cuatro de la tarde el Lic. Fernando Alvarez Bogaert vendrá a la casa del doctor Hico Martínez para hablar con usted. Nosotros esperamos que usted asista - Otra páusa -  No olvide ésto ¡A un presidente no se le dice tanto que no!. Salió sin despedirse y detrás de él salieron los demás. Pensé que estaban haciendo el papel del Cuco para meterme miedo, pero al instante mi experiencia me habló y dijo: -Son cucos feos y de juegos muy pesados- Salí al frente, ya ellos estaban en su carro y les comuniqué que iría al encuentro con el señor Alvarez Bogaert en la fecha indicada.

 

Mi esposa había presenciado la escena de pies y con la niña en sus brazos. Me preguntó preocupada ¿Qué vas a hacer?… ¡Me dijiste que sólo estaba trabajando! - Se lamentó.- Y es así;  no temas. Salgo ahora mismo a visitar a los muchachos a informarle sobre mi decisión. Me refería a Isaac Germosén, Alejandro Espinal y Crecencio Bulduán, jóvenes estudiantes de avanzada con los que mantenía un estrecho vínculo de amistad y con los que compartía mis inquietudes socio-culturaales a nivel de todo el Municipio, pero también mis ideas políticas.

 

Con esto quiero significar, que sólo a ellos se  podría entender que produciría algún perjuicio mi decisión de aceptar la proposición del gobierno reformista, por lo que era de honor dejarlo en libertad de continuar o no,  la amistad que me profesaban y que había comenzado a mi regreso de la Guerra de Abril de 1965 y siendo ellos casi niños. En cuanto a mi decisión me bastaron pocos minutos para madurarla. Yo no quería engrosar el número de revolucionarios   muertos, por no entender, que no se nace para morir sino para luchar.

 

ENCUENTRO CON FERNANDO ALVAREZ BOGAERT

 

El día indicado a las 4:pm, me dirigí a la casa del doctor Hico Martínez, si recuerdo bien candidato a Síndico por el Partido Reformista. Un hombre dueño del cariño del pueblo, todavía. En una de las salas de su consultorio me esperaba el Lic. Bogaert, sin dudas; el Segundo hombre del poder en la República Dominicana. Nos saludamos y con el dedo me indica un cheque sobre la cama del consultorio y me pide que escribiera la candidad. En la habitación habían dos amigos míos, Persio Rosario- el Totao- y Rafaél Rosa- Felo-, también dos o tres personas más a quienes no recuerdo. El licenciado Bogaert dijo por segunda vez:-Jiménez, escriba la cantidad- Parecía estar muy seguro de que saltaría de mis labios una cantidad de dígitos como los que con frecuencia se estaban manejando para el futuro encuentro electoral.

 

Le miré a los ojos y respodí: Señor Bogaert, estás confundido y lo comprendo.  No soy una cosa que se compra o se vende. Soy un revolucionario que gozo del respeto de la población del país y si estoy aquí, es porque he comprendido la escencia del mensaje que Las Fuerzas Armadas llevaron a mi casa. Qué deseas, me preguntó con una sonrisa agradable en sus labios.

 

Le respondí que quería vivir y trabajar.  A seguida llamó, recuerdo, al señor Carlos Bolmar a Santo Domingo; y en voz alta le ordenó lo que sigue:- Carlos, nombra a partir de la presente fecha, al señor Anastacio Jiménez Martínez como Supervisor de la Dirección Ejecutiva del CEA- parece que respondiendo a una alegación del interlocutor agregó:- Carlos lo ubicamos después, esto  interesa al Palacio. Colgó para  felicitarme. Desde ese momento pasé a ser el trofeo para todo el  Cibao y hube de ser presentado a la gerarquía reformista entre los que se encontraban el señor Fello Vidal en Jacagua, y el General  Piro Estrella, en La Laba de Villa Gonzalez lo que me resultó una experiencia histórica que junto a otros hechos relacionados con el encuentro con Alvarez Bogaert relataré más adelante.

 

                                               Paterson NJ

                                           Abril 5 del 2010

 

 

 



               CELEBREMOS CON LOS PERIODISTA

                           Licd. Anastacio Jiménez M.

 

El cuarto poder estará de fiesta el lunes proximo y queremos hacer llegar nuestras felicitaciones a todos los periodistas del Municipio de Tamboril y a todos los miembros de la Prensa Nacional, ya que la labor periodítica ha hecho grandes aportes a la conquista y mantenimiento de las libertades públicas, tanto  en el presente como en el pasado ominoso, cuando el periodista llevaba acabo su labor  dentro de las circunstancias más adversas.

 

La actividad del periodismo nacional está llena de grandes hazañas y de mucho sacrificio, lo que le ha granjeado un importante sitial en el periodismo latinoamericano. A nivel de la empresa, periodística queremos destacar la figura del “Editorial“, la que a nuestro entender se ha ganado   un lugar digno en nuestra historia por la responsabilidad con que la dirección de de los distintos órganos de prensa asumen la defensa de nuestra institucionalidad. Ese editorial ha significado el compromiso de la empresa periodística al lado de los mejores intereses del pueblo dominicano y en contadas ocasiones, ese editorial ha logrado parar embestidas en contra de la población.

 

Pero además, nuestro periodismo se ha dignificado en la aparición de valiosos periodistas defensores de  las libertades públicas y del derecho a la vida. Entre éstos han sobresalido Uchi Lora, Bolivar Díaz, Nuria Piera, Cesar Pichardo, José Guillermo Sued  entre otros y los que ya se fueron, la mayoría victimas de la intolerancia guvernamental; como fueron Guido Gil, Orlando Martínez, Gregorio García Castro y Narcizo Gonzalez.

 

En el presente el país ha logrado desarrollar una  gran empresa de comunicación en que nuestro periodismo radial y televisivo tiene la oportunidad de competir en el mundo globalizado; también nuestro periodismo electronico aprovecha el desarrollo de la tecnología para hacer valer nuestro valores y estamos seguros de que si asimilamos las experiencias del periodismo nacional, podemos augurarnos un mañana luminoso. ¡Felicidades periodistas tamborileños, felicidades periodistas del país!




INOLVIDABLE TAMBORILEAR

                                            Anastacio Jiménez M. 

El pequeño parque doña Trina nos servía de espacio. El más acogedor. El más dulce espacio entre los espacios tamborileños. Allí soñábamos; mientras Tete lustraba nuestras botas, Bololo despachaba a  algún cliente de gas y el sacristán hacía llorar su órgano.  Casi siempre los sueños que soñábamos se habían conjugado en el pasado, o nacían mecidos por pensamientos de borracho. De estos sueños no se podía asegurar de que fueran los sueños del futuro, los últimos se hacía necesario forjarlos a golpes de romances. 

En el centro nosotros: Mititiro, el extraño Luis, Alfredo Dager, Tamakún, Ñoñón y Yo.  Para la época éramos casi toda la energía social que movía nuestro pueblo: Victor y Luis razgaban las sonoras cajas que parían melodías y atraían muchachas y muchachos. Alfredo sacaba desde la pródiga sombra del fenecido laurel, su voz de barítono, y en la mejor alianza de melódicas voces se les unían las  de Victor y Luis, y a voces  dibujaban los ojos verdes de la tarde  municipal.  Ñoñón teñía de nostalgia las suaves melodías, el yoga Tamakún sus magias y yo ponía los poemas.  

Salíamos de allí borrachos de planes juveniles y saltábamos, alegrías a cuesta. Cuales sánganos íbamos de río en río: Gurabo, Bocas de Licey, Licey Prieto, Tambor, y Canca, y a golpe de creatividad llenábamos de risas estos campos.  Muchas veces esos rieles juveniles nos  llevaban  tan lejos, qué la última  canción  despertaba en Grigrí, laguna de las Ninfas, en la ciudad norteña de  Río San Juan; sitio   donde volvíamos a tejer manojos de canciones, poemas, chistes, cuentos y leyendas  a gusto de bañistas. 

Arrastrábamos hacia  nuestro improvisado “jacal” a aventureros de todos los rincones, qué  al cierre de la playera noche terminaban por izar la bandera del tamborileo. 

No sé sí atraídas por las magias del yoga, el sortilegio de las voces de nuestros trovadores, el hechizo de mis poemas o por el sólo razgar de las  guitarras, la luna se asomaba  al “jacal”    y se  inclinaba para escucharnos. El mar celoso; de  cuando en vez  las olas sublevabas y la luna  orgullosa reía. Antes de que la madrugada muriera a lo lejos se oían  las voces de ambar,  de Naro, Pototo y el buen José Kokea, qué de caña saturados, caminaban ebrios al “jacal”. Luego regresábamos juntos, igual cantando Luis, o Alfredo o Mititiro, pero siempre, siempre, la última canción fue colectiva igual que terminaba en nuestro parque. Ahí también  quedaba la última cerveza destapada, también la invitación inevitable para la noche que caldría sobre el laurel, donde déjabamos la luna trasnochada.  
 

                                   Nueva York, Febrero 2002



                                                          ILUSION LATINA

                                   Anastacio Jiménez M.

 

                        Ven, disfruta mi blancura! Lo mereces.

                Ven aprisa, que no es pura.

                Es el brillo sin luz que el invierno nos pinta

                en las traviesas horas de Manhatan.

                Es la ilusión brutal que sólo busca borrar lo tropical

               de nuestra piel mulata, borracha de recetas y pastillas.

 

                      Ven; disfruta mi blancura, apura que se quita.

               Bastará  que amanezca y camine mi barrio

               para que el sol descubra mi regreso.

               El sol municipal que me pintó mulato

               me borrará inclemente esta pintura

               para teñir mi piel  con chocolate!

 

                      Ven y lame mi blancura, a prisa que se seca;

              o tendrás que besarme mulato como antes.

              Este sol es celoso y barrerá con rabia

              todo lo impuro que en mí dejó Manhatan.

              ¡No esperes más… mozuela, ven ahora,

              que el sol municipal duerme su siesta!

 

 

 

                                                  FUGA  DE  LA  ALEGRIA

                                    Anastacio Jiménez M.

 

                                        No estás en las horas

                                 que hormiguean inquietas

                                 los ayes de mi amor…

                                 ¡No estás en el jardín!

 

                                        Ni entre las calandrias

                                 que inocentes,

                                 festejaban el tiempo

                                 cuando tú me querías.

                                          

                                          No estás en el silencio

                                    ni en el rumor del río.

                                    No estás entre las sombras

                                    ni en la luz;

 

                                     ¡no estás… Sencillamente!

                                          

 




                 PRESENCIA  ONIRICA

              Anastacio Jiménez M.

 

¿Qué sueño tuve anoche

 qué amaneciendo,

 salió mi corazón contento

 andando todo el vecindario;

 

 regándole flores a los trillos,

 escribiendo graffitis

 y apostándole coros

 a los ángeles.

 

Cuán festivas estuvieron las musas

que perfumaron el entorno de mi cama

para que verdes seres se acercaran

a mi onírico tiempo, dónde hadas,

 

revoletearon nidos de luceros.

¿Cuántos mis sueños fueron? 

¿En qué mezquita estuve?  ¿Cuáles

trinos llenaron mi amanecer dorado

 

para que vaya airoso

mi corazón cantando

y regando aguinaldos

en las esquinas?

 

Y vuelve y pasa en forma de respuesta,

mi corazón con  risas

y arterias relajadas,

para hacerme reír.

 

Y del frente me grita,

con entusiasmo en alto:

¡cabalgaste sus sueños

sobre su amor de savia

 

y sabio te llenáste

de zapote y  anón.

Abrevaste en sus aguas

y bebiste su néctar

 

y ebrio te marchaste,

Poeta vividor!

 

Cambió mi corazón  su estado anímico;

dejó caer sus risas; sacó de un saco viejo

una carga de encono y me miró con odio

de sus celos.

 

Finita mi memoria desanda su onirismo

y rebusca en los vinos de frutas de mi campo;

a qué mujer amé y a cuál olvido

para que el corazón se viva en risas,

 

al tiempo que se muere en desvarío.

 

                          Paterson NJ; USA

                            Enero 22/ 2010

                           

 



Enero 22/ 2010

                    CARLOS  PIE

                         Anastacio Jiménez M.

                        Cuento dedicado a Leonarda López y a

                                           Dulce Sem.

 

Le llamaban Carlos Pie, y acababa de entrar al País desde una  ciudad haitiana,  ubicada a algunos kilómetros de la frontera con la República Dominicana. En Dajabón fue informado sobre las ventajas que para los inmigrantes ofrecía la Provincia de Santiago, y  Carlos Pie, depués de caminar mucho, llegó a  la Común de Peña Tamboril, de aquella Provincia,  donde se desarrollaba un proceso de producción de  dulces y  alimentos, que garantizaba ciertos niveles de abundancia. El lugar le resultó agradable al inmigrante, quién  no tenía muchas obsiones.

 

Comenzó a caminar por la población tratando de orientarse hacia los sitios de siembra, y llegó a la entrada del lugar llamado La Ermita, donde se detuvo, deslumbrado por las aguas del  Río Licey, en el que decidió refrescarse de la pela de sol que traía sobre su piel. El haitiano Carlos Pie entró al río, con tanto entusiasmo que se olvidó de que estaba fuera de su país,  echándose al agua, tal cual lo vió la partera.  El agua lo hizo sentir reconfortado y miró al cielo en un gesto de gracias.

 

La posa  de la cabima, en el río Licey, por el sitio de la Ermita,  era famosa porque su profundidad rivalizaba con la posa de Las Aromas, en la parte oeste de la Común de Peña, de la que se decía que tapaba a más de seis hombres puestos de pies, uno encima del otro. La profundidad de esta posa  sólo la desafiaban, Foro el de Tomás López, Mazo el de Moguí y Guazán el de Chicha, cuando en desafío se dejaban caer hasta sus aguas, desde las ramas más altas de las javillas.

 

Sin embargo, esta  profundidad no fue  limitante para que el inmigrante cumpliera su propósito de bañarse en la posa; y pronto las braciadas que lograba el haitiano, y sus   sambullidas de pez de agua salada, llamaron la atención de los niños del vecindario a quienes les encantaron las piruetas del bañista. Más de media docena de ellos se fueron acercando al haitiano, para su bien , ya que en una de sus sambullidas Carlos Pies sacó sus ojos al sol, y se encontró con la figura imperturbable del señor Fruto Pichardo, quién junto al señor Antonio Martínez, formaban el cuerpo de Ayudantes del Comisario de Peña Tamboril.

 

 Carlos Pie fue llamado a capítulo, por el funcionario municipal, y todavía saliendo del agua, se  notaba  una ingenua sonrisa en su rostro; expresión que cambió diametralmente cuando oyó la voz de la autoridad ordenándole  que saliera, desnudo como estaba. Al haitiano le bastó con sentir sus  genitales bailando entre sus piernas, y ver a la gente que se apresuraba a alcanzar la orilla de la posa.  Abrió los brazos sobre su humanidad y cerró sus sorprendidos ojos, exclamando entre creol y francés:

 

- Pardon Monsieur, Pardon;- El Ayudante se envalentonó ante tanta humildad y gritando le pidió que se identificara, a lo que el haitiano alcanzó a decir - Je sui Carlos Pie, mais  Je ne parlé Spa’nol, Pardon Monsieur- La aguas del río continuaban bajando indiferentes, más los niños no. Los niños aprehendieron el nombre del haitiano y se tiraron a sus pies y a tono, como en ensayo teatral, repitieron a coro: - ¡Es papá Calito!  ¡don Fruto, no le haga daño, que es papá Calito!-

 

El Ayudante del Comisario qué ya había tildado al inmigrante  de violador de la moral pública, impresionado con el gesto de los niños; y entendiendo al inmigrante como un asiduo visitante del vecindario, fue dejando caer su gesto duro,  y corrió junto a los niños a pasar la ropa del perturbado hombre, quién mirando a los curiosos, cubría con sus manos el pecado adánico.

 

Ya pasado el incidente, el haitiano y los niños de la Ermita  subían hacia el Camino Real, mientras los pequeños luchaban por  entender el raro decir del  hombre, al que bautizaron como papá Calito, mientras éste repetía de alegría: -Mercí garzon, mercí, mercí.-

 

 

                                               Paterson NJ, USA

                                                 Enero 12/  2010

 

 


 

                              DUARTE  y   el  2010

                     Anastacio Jiménez M.

 

La presente fecha, 26 de Enero, es asumida por los dominicanos con el orgullo  de  todos  los grupos humanos que para el principio del Siglo XVIII

se encontraban viviendo bajo  poderes  extranjeros o, en otros casos, dirigidos por grupos de criollos obedientes a potencias extranjeras; y qué para salir del oprovio encontraron la mano de paladines, qué como Duarte, supieron enarbolar los principios revolucionarios que llevaban hasta la defensa  de los mejores intereses de los pueblos,  como la libertad y la independencia.

 

Haber nacido en una  América, donde los derechos de sus habitantes eran conculcados por extranjeros y criollos desalmados, dieron la oportunidad a Bolivar, San Martín,    José Martí, Máximo Gómez, y George Washington, para que junto a otros preclaros ciudadanos de sus respectivas patrias, pusieran sus espadas al servicio  de esos territorios. En nuestro caso, Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sanchez, Juan Matías Mella y otros importantes nacionales, qué agrupados en la Trinitaria trabajaron decididos la independencia de nuestra patria.

 

Sin embargo, hoy en el año 2010, cuando habríamos de suponernos un país ejemplo de paises, como lo soñaran  Duarte y sus compañeros, nos encontramos inmerzo en una vergonzante situación en la que yacen confundidos los valores más elementales del ciudadano como son: Derecho, libertad, justicia y nacionalidad.

 

Inauguramos una reforma constitucional que es negada por la mitad de los dominicanos, aveces aduciéndole capacidad liquidadora de la Constitución que dice reformar y qué, incluso, ya comienza a ser  violada por el  Partido de gobierno que acaba de desconocer el Pacto por la Gobernabilidad que le dio origen.

 

La demagogia que nace en el Palacio Nacional toma dimensiones insospechadas: La fecha del natalicio del Padre de la Patria es cambiada para favorecer  intereses privados. Nuestro presidente, luego de repudiar el Golpe de Estado en Hondura lo vendice reconociedo sus peores resultados y haciendo de padrino en las bodas de los violadores.  Prometemos  a Haití la energía que los dominicanos no tenemos. Y en fin, hay tantas confusiones, qué de seguro el Patricio no querría regresar a su país, donde el gobierno se caracteríza por el desorden, la irresponsabilidad política, la entrega del herario nacional y en donde  las esquinas de nuestras ciudades están sembradas de asaltos, secuetros, y desfalcos. ¡Sin dudas, Juan Pablo Duarte no querría volver a la Patria en éste año, 2010!

 



 

PROBLEMA HAITIANO POR BUEN CAMINO

                              Por: Anastacio Jiménez M. 

Haití, que desde hace años se ha mantenido en la agenda de algunos países preocupados por su futuro, hoy, después del Terremoto que lo ha afectado senciblemente; ha visto un incremento en el grado de esa preocupación, ya que en la reunión celebrada en la República Dominbicana se han dado pasos importantes para que la solución del problema sea definitiva, además de compartida por todas las naciones en capacidad de ayudar.  

En la reunión referida surgieron importantes propuestas como la del Embajador Canadiense y el representante Jamaiquino, propuestas que a nuestro entendeder Deben de ser analizadas fríamente. Primero, porque sí con la cabeza caliente nos decidimos por apoyar la del Canada, que consiste en condonar la deuda haitiana, podríamo cometer un error, ya que Haití de ninguna forma estaría en condiciones de pagar dicha déuda, por lo que pierde el sentido la  intención de dicho representante 

La segunda propuesta hecha por Jamaica, es más acceptable, pues construír un fondo común, además de ser concreto y objetivo, está a tono con la manifestación actual de todos los países en ayudar a Haití con programas de corto plazo, en tanto se mantenga el interes evidenciado en la reunión producida en la Repúblca Domoinicana y se creen los mecanismos responsables de darle coherencia a esas decisiones y de mantener el interes de los paises. 

Ese programa a largo plazo, debe consistir  en poner a disposición de Haití   los recursos necesarios y la logística  para reconstruír toda su infraestructura a fin de que recobre su sitial de pueblo organizado y en capacidad de dar respuesta a sus ciudadanos en su territorio y en condiciones obtimas. El compromiso debe contener cláusulas como para que cada nación se obligue en la relación de su capacidad de aporte. 

Decíamos en nuestro primer artículo que la solidaridad no puede ser limitada al rescate y cura de los afectados por el Terremoto ni al entierro de los muertos. No; esa solidaridad debe continuar con el respaldo de todas las naciones hasta que resurja el Haití que merecen todos los haitianos. Esperamos que las conversaciones iniciadas ayer entre las naciones se concreticen en término del fondo común de dólares y éuros para que se inicien los trabajos en el menor tiempo posible. 

                                        Paterson NJ

                                        Enero 19/ 2010  



   HAITIDEVASTADO

                    Anastacio Jiménez M. 

Qué canto contracanta tu ventura

que desgarra tus sueños antes de ser batallas.

Quién decidió conciábulos para empequeñecerte,

a tí, que grandes cosas lograste con tu aura

de luces que luciste en el pasado. 

Quién cose tus dolores fantasmales

y con tus penas qué intereses  brillan.

Cuáles códigos truncos  activan tales karmas

para que  en tu interior se caiga el equilibrio. 

¡Haití, de Louverture, amor de Dessaline!

Prende tus energías que dormidas

no ven pasar el tiempo que te apuras

a desandar los pasos que te dieron

un sitial benemérito en América. 

¡Ahora!, en la hora que punza tu desgracia

y  que el dolor te duele donde nace;

es preciso que salga de tu espasmo,

cual que hiciste con tu ejemplo liberario:

¡Que organices tu sabia, tu bandera; 

qué organices tu siquis paradigma;

que vuelva al tiempo que con tu puño fiero

pusiste en desbandada a esclavistas.

¡Y que exijas, no dádivas; no importa tu presente

si tu experiencia histórica despierta 

y asume con tesón su compromiso! Qué exijas,

ahí donde naciste; donde la vida quiso;

pero en tus propios planes y de vuelta a la naturaleza

regar tu suelo de las sombras idas

y de maíz el hambre de tu gente; 

los puertos extranjeros de sardinas;

de licores y  paisajes infinitos

que caminan las artes de tus brazos…

¡Esta es la hora en que las manos solidarias

se obligan a pensar, más allá de tu suelo sorprendido; 

más allá del cemento triturado;

más allá del dolor y de la muerte en filas.

Y entender al Haití de valores antiguos

que se movilizó en el siglo XVIII

pegando en la cabeza al esclavismo 

zarpado  desde   Puertos españoles…

Es la hora de hacer por manos solidarias

lo que ya tú nación visionaria del tiempo

hiciera por tu gente y por nosotros,

cuando esclavos nacidos, servíamos a blancos con trabajo. 

Y  qué entonces plantado por manos merecidas

puedan tus niños nuevos reír en  territorio limpio

y puedan tus ancianos descanzar   hermanados

y hermanados vivir con nuestro territorio

en la paz qué habríamos deseados, desde que aparecimos. 

                                    Paterson NJ

                                    Enero 17 del 2010  



Por Haití

                                   Anastacio Jiménez M. 

La calamidad haitiana ampliamente conocida ya, ha crecido ayer. Un terremoto de proporciones catastróficas  ha dejado en tierra el mayor intento de progreso existente en el país hermano y bajo sus escombros yacen a esta hora, millares de personas esperando ser rescatadas; y peor aún, miles ya han sido declaradas muertas; mientras que decenas de réplicas del Terremoto se siguen produciendo. 

Ante tal situación, la solidaridad de los pueblos se hizo presente desde las primeras horas, pero es urgente que la misma siga creciendo. Son tantas las personas en necesidad de ayuda que es menester el mayor apremio de los pueblos. Es necesario que todas nuestras instituciones clubisticas, cooperativas, deportivas y las instituciones de ayuda ya existentes, acudan como ya lo ha hecho El Gobierno Nacional; en auxilio del  sufrido pueblo haitiano. 

Es preciso recordar que esta desgracia nos atañe; no sólo porque  compartamos nuestro territorio con Haití, sino porque en ese país residen muchos dominicanos, por lo que existen grandes probabilidades de que el número de nacionales muertos sea considerable. Esperamos que este artículo se convierta en un fervoroso llamado, al que respondan todas las instituciones sociales dominicanas en Los estados Unidos para que activen un trabajo conjunto que se exprese en una ayuda rápida para el pueblo haitiano. 

Aprovechamos para pedir al Todo Poderoso,  que la desgracia haitiana se pueda transformar en positiva, siendo que la misma, va a dar la oportunidad de que las naciones más ponderosas de la tierra se reunan en Haiti; y que juntos y de una vez por todas se propongan una solución que encamine a Haití hacia una sociedad organizada y en capacidad de salir hacia adelante. 

La preocupación de las potencias europeas y americanas por Haití ha sido manifiesta  durante mucho tiempo y pensamos que es éste el mejor momento

para hacerla realidad;y estamos seguro de que el Gobierno y el Pueblo Dominicano podrán servir como facilitadores, además de los aportes físicos y tecnicos que pudiéramos aportar en beneficio de la reestructuración de la Sociedad Haitiana.

 


MUERE LUISITO EN LA REPUBLICA DOMINICANA. EN

                                        ARGENTINA SANDRO

                                           Anastacio Jiménez M. 

Dos glorias del arte latinoamericano acaban de morir: Luisito Martí, de La República Dominicana y Sandro de America. Ambos han dejado sumido en el dolor a los grupos humanos que les siguieron durante sus actuaciónes, de acuerdo con las manifestaciones de duelo producidas en sus respectivos países y en otras latitudes. 

En mi caso, y siempre viendo los acontecimientos desde mi óptica de tamborileño, me siento compelido a usar este espacio para referir experiencias en las que estos dos exponentes del arte popular, me sirvieron de canales para disfrutar grandes jornadas de esparcimiento junto a la gente  del Municipio de Tamboril   y de la Provincia de Santiago. 

Por  varias ocasiones estubimos junto al polifacético Luisito Martí, trabajando por nuestra cuenta, ya en el Restaurante Musical o en el Luci-lina Bar de Tamboril, mientras Lusito integraba el Combo Show, siendo junto a su Jhonny, el elemento chispa del gran espectáculo que significaba la actuación del conjunto. 

Esas noches de fiesta en Tamboril, son difíles de olvidar, pues el bullungueo ritmico del Combo Show se metía desde el sitio de baile hasta todas las casas del pueblo, dos kilómetros a la redonda,  disfrutando de la alegría musical, hasta los que estaban en sus lechos. 

La voz de Luisito, muchas veces a dúo con la de Antony o con la de Ventura, se Rezbalaba por las cinturas de las parejas de danzantes hasta producir el máximo del entusiasmo. Pero la noche en que se rompieron todos los platos de la algarabía fue la noche en que estando El Combo Show interpretando a Macusa,  le dió por improvisar un  gracioso estribillo, tomando como base algunas anecdotas que les habíamos contado. 

 “Tamakún, Tamakún engaño a Tatán y Tatán y Tatán lo volvió a engañar. Lógicamente esta salida del combo produjo un estado de hilaridad inusitado ya que el Yoga Tamakún y quien escribe, éramos tal vez, los jóvenes más conocidos en el Municipio para la época.  

Se me ocurre recordar las parejas formadas por Tete y Antonio Santana, Margarita y Felix López, Eddy y Loida Martínez, Cali y Papote de León, qué entre muchas otras parejas bailaron al ritmo del Pinguino, El Cuavero, Macusa y La muerte de Matín. De más está citar las veces que el Humorista nos hizo reír a carcajadas en cada una de sus ocurrencias, benditas ocurrencias nacidas para decenas de sus personajes, que los llevaron hasta el celuloide. 

     

Sobre Sandro; se iniciaba el año 1971 cuando obtenía de La Comisión de Expectáculo Público y Radiofonía del País, el carnet  que me autorizaba a actuar en radio, teatro y televisión. Recuerdo mi inicio en Radio Norte y Radio Tamboril y que para la época, recuerdo también, la radio nacional era un sólo escenario para la exposición del cantante argentino Roberto Sanchez - Sandro -; cuya voz entusiasmaba a chicos y grandes, especialmente a las muchachas de Tamboril y del  país. 

Era aquella una época romántica, en la que todavía se podia hablar de poesía y era ése, el sentimiento que se recibía en cada una de las canciones del Sandro de América: Una Muchacha y Una Guitarra, París se Arrodilla Ante Tí, La Noche, Querida y muchas otras canciones que hablaban de los amores qué por amor se entregaban. 

Como dije, yo hacía radio, y en mis programas Eco Sentimental y Extasis logré una amplia relación con sectores sociales de todas las edades en que las canciones de Sandro se convirtieron en código entre “el locutor y sus oyentes”. Así podia suceder que alguien me gritara desde un carro- “Mi amigo El Puma”- y o,  -Rosa, rosa-  y (yo) locutor, compendia; y por  la noche, a las 10:pm; el oyenta se extasiaba frente a su radio con la canción del Sandro que hoy nos dice adios en Argentina; adios que ha coincidido con la partida de nuestro Luisito Martí ¡QUE DIOS LES DE SANTA PAZ! 

   

  



            

SIN OPORTUNIDAD

                           Anastacio Jiménez M. 

            Bajo un obscuro cielo y frente a la puerta del pequeño  conuco  se encontraba Juan. Una mano sobre la cabeza de Juanito y la otra tocando el dintel del soberao, mientras su mirada se perdía en el cordón marrón claro, que proyectaba la mustia vegetación en el inmenso espacio rural. 

       A poca distancia una vaca mujía y un asno rebuznaba al tiempo que trataba de acomodarse las árganas, que Juan terminó de retirarle, arrimándole  un cántaro y un paquete de cáscara. Juanito, qué seguía de la mano de su padre, señaló hacia la cocina con un chillido, donde el gato jugaba con un insecto entre la ceniza del fogón. Eran las cinco de la tarde. 

      Una brisa con  olor a tempestad se dejó sentir en el ambiente,

y con el viento Juan percibió el sonido del tren. Aguzó los oídos y levantó a Juanito hasta su pecho, como para reforzar  la esperanza de trabajo que adivinaba viajando en el tren. Para estar mas seguro Juan caminó hacia el frente de la casita. La elevación del terreno le ayudaría a oír mejor el próximo silvato. 

      -Sí.., no hay dudas, es el tren. ¡Es la abundancia que retorna a tiempo de salvarnos! ¡Volveremos a vestirnos bien, a solasarnos   todos juntos en el parque!.. ¡Y nuestros niños correrán de manos otra vez! La escuela se abrirá y volverá la maestra y con ella, las sabias enseñanzas para la población.- Besó al niño una y otra vez; mientras el ruído del aparato se acercaba. 

      Se pegó   a la casita y por una ventana entreabierta musitó a alguien: -“vieja, aguántate, aguántate” y desde dentro le respondió una voz casi imperceptible, preguntándole - ¿ Es el tren Viejo?  ¿Ha vuelto el tren?- El silvido de la máquina sonó estrepitoso, acallando la voz que salía de entre las yaguas y no paró en la estación: Ni ese día, ni a la semana siguiente, ni dos meses después volvió a parar el tren en el poblado de Kin. 

       La Empresa Nacional Ferroviaria acomodó su política de gestión comercial a los nuevos tiempos, como dejó entrever su director general, entrevistado por la prensa; y había separado de su agenda al poblado de Kin, que seguía cada vez más gris. La compañera de Juan, enferma; desmejoraba cada vez más, y entretenía sus horas tarareando melodías al niño, mientras Juan luchaba en el pesado vecindario por llevar algo a la casa.  

       La velocidad del tren al pasar por el poblado de Kin era  angustiante. A pesar de las filas que la desnutrida población del poblado hacía a lo largo de la vía férrea, como un lastímero llamado  de atención; el tren ni siquiera detenía su  marcha. Este comportamiento de la máquina fue un mensaje suficientemente claro sobre el futuro del pueblo de Kin. 

      El tiempo fue pasando  como  dolor sin cura. Juan y Juanito regresaron un domingo de llevar flores al cementerio y se sentaron al frente de lo que quedaba de su casita, para ver salir los últimos  pobladores del poblado de Kin.  Aúnque ninguno tenía un destino seguro de hacia donde ir; sólo le importaba salir del poblado donde al hambre le había nacido moho. 

      Juan esperó con nostalgia hasta que salió el último de los vecinos del poblado. ¡El sol reverberaba! de pronto el cielo se  nubló y una llovizna repentina comenzó  a  santiguar la tierra; y Juan y Juanito corrieron al bohío. -Hacía tanto que no llovía- comentó Juanito.  Juan comenzó a tocer como por repuesta. Se secó el rostro con la punta de la camisa y toció de Nuevo. - La llovizna amaino. Sí, casi fue eso, una llovizna, cómo para recordar antiguos tiempos…  Ay, ¡si siquiera sirvara el tren!- Murmuró, viendo a Juanito; pero siguió tociendo y por la noche toció más y muchos días después siguió tociendo. 

      Un día Juanito salió solo al patio a la hora en que podría pasar el tren. El cielo estaba nublado. Juanito miró hacia la vía   y aguzó los oídos como su padre hacía y esperó, como él, a que el tren parara en el poblado de Kin. El tren pasó, pero pasó con la  briosidad de sus últimas prisas que impregnaba en el aire el  olor de pasada abundancia. Entonces Juanito bajó la cabeza y lanzó  la esperanza cuesta abajo. 

                                            Paterson NJ, USA 


A MANOLO, EN SU ANIVERSARIO DE GLORIA.

           Anastacio Jiménez Martínez 

                    Ese hombre que abraza en despedida

                    carga en su mochila, junto a su fusil,

                    siluetas de entre la muchedumbre

                    que vive y se desvive  entre grises espacios. 

                    Ese hombre que abraza

                    pronto dejará su humanidad

                    para ascender al sitio de  Los Héroes

                    a contarle los hechos de su siglo: 
 

                   Le hablará de La Cumbre y del vuelo de Las Mariposas.

                   Del Limón y  Manaclas, de Abril y de Las Cuevas. Y le hablará

                   de todo lo que ha sido la siembra y quizas los invite a la cosecha

                   de las sonrientes rosas que habrán de florecer 

                   donde  estarán presente los pobres, liberados.

                   Ese hombre que abraza y se despide va colgando las tropas

                   de su carne; El quisiera subir en cada frente

                   para sumar a las laderas sus razones;    

                   el canto de su tropa, que  a  las  montañas va

                   de La Ley investida, a reclamar derechos

                   qué a empellones y a golpes de culatas,

                   sacaron del Palacio los gorilas. 

                   Ese hombre que abraza, va dejando

                   en la mochila de sus alistados,  

                   un vacío que es viejo en la experiencia

                   De su pueblo oprimido. 

                   Y callendo la noche de noviembre

                   el cibao se ciñe su traje de esperanza

                   para ver al Titán de la cuarenta

                   aprestando la mano de los conjurados, 

                   qué en su  traje de luz prestos van a salir en busca de la gloria;

                   encendiendo el motor de la victoria que  discurre  por las

                   calles de Santiago, para engarzar su juventud hasta  los picos

                   donde la anemia construyó su nido de jirones humanos.

                        

                   ¡Avanzan las guerrillas con la Ley de estandarte!

                   ¡El oscuro Palacio descubre la osadía y lanza tras de aquellos

                   epítetos de oprobios ¡como siempre,

                   buscando deshacer el popular apoyo!.. 

                   Las arengas las mismas,

                   las mismas ballonetas de Constanza;

                   los miedos enfermizos de La  Higuera

                   y en fín, “PARAR” lo indetenible es lo acordado. 

                   ¡El Comandante entiende!: Diezmada su avanzada

                   decide descanzar y se acostó en Manaclas,

                   pero la historia se agachó a su lado

                   y en la vigilia sostiene  sus consignas.

   

                                    Paterson NJ, USA

                                       Dic. 2OO9