Florinda Muñoz Soriano (Mama Tingo)
De Enciclopedia Virtual Dominicana
Florinda Soriano Muñoz, Mamá Tingó, nació el 8 de noviembre de
1921, hija natural de Eusebia Soriano. Fue bautizada en la parroquia
Espíritu Santo de esta comunidad de
Villa Mella, el día 6 de diciembre de 1922. Contrajo matrimonio
con un campesino llamado Felipe con el cual procreó una familia.
Legado
Fue una lider campesina de nuestro pais que, se destacó por
defender el derecho que tiene el hombre del campo de labrar la
tierra, esta lucha era por la recuperacion de tierras que estaban en
manos de terratenientes , politicos y militares que las habian
adquirido de manera fraudulenta, adueñandose de prados y hatos que
habian sido cuna y medio de trabajo y subistencia para unas 350
familias congregadas en La Liga Agraria Cristiana.
Mamá Tingó es considerada un símbolo de la lucha por la tierra y
un ejemplo de la mujer rural en la defensa de los derechos del
campesinado en todo el continente.
Muerte
Murió asesinada en el periodo conocido por los 12 años de
Joaquín Balaguer el 3 de noviembre de 1974 en Gualey Hato Viejo,
Yamasa murio de manos de Ernesto Diaz quien la asesino al ella
interponer una querella en contra del terrateniente Pablo Diaz, le
sego la vida frente a su esposo. A la hora de su muerte tenia 53
años de edad.
Homenajes
- El primero de noviembre de cada año se conmemora el
aniversario de su muerte.
- En octubre 2005, el entonces síndico del municipio Santo
Domingo Norte, licenciado
Daniel Carvajal Louis, desvelizó una tarja en su honor. La
tarja está en la plaza del mismo nombre, en El Cruce de la
Bomba, en la carretera que comunica a Yamasá con Guanuma.
El primero de noviembre de
cada año se conmemora el aniversario de la muerte de
la líder sindical campesina Florinda Soriano Muñoz (Mamá
Tingó), asesinada ese día en 1974 en Gualey, Hato
Viejo, Yamasá, en República Dominicana.
SANTO DOMINGO. OCTUBRE 2006
Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), es un símbolo de
la lucha por la tierra y un ejemplo de la mujer rural en
la defensa de los derechos del campesinado en República
Dominicana y toda América Latina y el Caribe.
Mamá Tingó era un militante de la Liga Agraria Cristiana
de una comunidad de 350 familias pobres, que venían
luchando por varios años por la tierra que los vio nacer
y que trabajaron varias décadas, pero terratenientes y
políticos disfrutaban de los títulos de propiedad, en
forma mal adquirida.
Varios acontecimientos ocurrieron antes del asesinato de
la líder sindical. Varios jóvenes fueron heridos, a la
señora Altagracia Rosario le cortaron una oreja, decenas
de campesinos de esa comunidad estuvieron en prisión en
varias ocasiones, entre ellos su líder natural, Florinda
Soriano Muñoz ( Mamá Tingó), mujer de edad avanzada y
analfabeta, pero con cualidades y autoridad suficientes
para encabezar la lucha contra los desalojos
injustificados.
Después de plantear una querella contra el terrateniente
Pablo Díaz, la sindicalista fue asesinada por Ernesto
Díaz (Turín).
La Federación Dominicana de Ligas Agrarias Cristianas
(FEDELAC), y la Confederación Autónoma de Sindicatos
Cristianos (CASC) denunciaron a nivel nacional e
internacional este asesinato. Hay que destacar la
labor del periodista Juan Manuel García, quien realizó
varios reportajes, antes y después del asesinato, sobre
la situación de los campesinos en esa comunidad; toda la
prensa nacional, radio, periódicos y televisión
destacaron ese asesinato.
Décimas, poemas y canciones resaltaron las virtudes de
la líder sindical campesina, entre ella un merengue
escrito por Yaqui Núñez del Risco e interpretado por el
cantante Johnny Ventura titulado « Mamá Tingó », y la
referencia de la cantante argentina Mercedes Sosa
durante el espectáculo « 7 días con el Pueblo », que
organizó la CGT.
Pero el asesinato de Mamá Tingó no es un caso aislado en
la lucha por la tierra. El 30 de junio de 1975, en Alto
de Peguero, El Cuey, en El Seybo, fue asesinado Dionisio
Frías (Mister Beca) también militante de las ligas
agrarias cristianas.
En Honduras ocurrió la Masacre de la Talanquera, el 18
de febrero de 1972, y las Masacres de Santa Clara y Los
Horcones, el 25 de junio de 1975 en OLANCHO, donde
fueron asesinados 25 campesinos, entre ellos 2
sacerdotes. Lidia Madariaga, de Nicaragua, líder
campesina, fue asesinada, cuando estaba embarazada de su
cuarto hijo.
Los asesinatos de líderes campesinos en Colombia y
Brasil son permanentes y en masa, siendo estos dos
países los de mayores atropellos a los derechos
elementales de los campesinos; pero los asesinatos
también han ocurrido en diversas ocasiones en El
Salvador, Guatemala, Haití, Perú y Paraguay.
Recientemente fue asesinada en Colombia Cecilia Gallego,
Secretaria femenina de Acción Campesina Colombiana
(ACC), también han sido asesinados otros dirigentes
campesinos en otros países latinoamericanos.
Mamá Tingó es un ejemplo de la participación de las
mujeres en el sindicalismo y en la lucha para que la
tierra de los hombres y mujeres que la trabajan.
Al conmemorarse el 30 aniversario del asesinato de Mamá
Tingó, rendimos homenaje a todos los mártires agrícolas
de América Latina y el Caribe, reconocemos a las mujeres
trabajadoras rurales, que trabajan en regiones donde
la lucha por la tierra es la más peligrosa del mundo.
El sindicalismo dominicano y latinoamericano considera a
esa mujer campesina, Doña Florinda Soriano Muñoz, (Mamá
Tingó), como un ejemplo de las personas organizadas.
En ocasión de el aniversario de este asesinato, la
Federación Dominicana de Ligas Agrarias Cristianas
(FEDELAC) organiza cada año un Encuentro de Campesinos
Mamá Tingó, para analizar la situación del campesinado
dominicano y elaborar un PLAN DE LUCHA DE LOS
CAMPESINOS.
ANECDOTAS
Desde la muerte de Mamá Tingó, quien fuera un símbolo de
la lucha y defensora de los derechos del campesino en
América Latina y el Caribe, Juan Muñoz de la Cruz, su
primo, recuerda cada año aquellas vivencias.
“Éstos eran terrenos comuneros, pero que tenían dueño.
Se decía que las tierras eran de unos Marchena, pero la
gente siguió trabajando...
Vino el mayor Román, jefe de las Fuerzas Armadas y le
compró dizque a la gente, vino desalojó y esta parte la
cercó un tal Carbucia, no dejaban que uno trabajara y
empezó esa lucha’’, cuenta Muñoz de la Cruz.
Más adelante Román vendió las tierras a Virgilio Pérez
Bernard para sembrar piña, lo que activó la lucha y
provocó el apresamiento por un mes de decenas de
agricultores.
Luego Mamá Tingó y un señor conocido como Higinio
arrendaron por un año un terreno, y llegaron los tiempos
de campaña balaguerista, y los políticos prometieron que
repartirían la tierra. Empero lo que hicieron fue cercar
los terrenos, provocando así la movilización de todos
para asegurar sus terrenos con alambres de púa.
“Ella empezó a moverse por los partidos, nosotros
teníamos ya la organización Liga Agraria Cristiana de la
FEDELAC y estábamos afiliados a la Confederación
Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC), que siempre
defendió a los campesinos, entonces cuando se empezó a
tratar de verse con los políticos y cuando ellos ganaban
no daban la cara. Vio que los campesinos estábamos en
lucha y entonces se unió con decisión y sin miedo, se
hizo cargo de todo y se hizo dueña y vocero de todos’’,
comentó el primo de 73 años de edad.
Recuerda que formó en una ocasión un movimiento de niños
y ocupó la sindicatura de Yamasá en su defensa por la
tierra. Sus agresores no sabían que al matarla las
acciones se recrudecerían.
“Valió la pena porque se consiguieron las tierras y
producen pimientas, cada quien trabaja, siembran
naranjas y hay hasta granjas de pollo. Si no hubiese
sido por ella fuera peor, aunque siguen los
enfrentamientos entre los mismos campesinos’’.
Aunque Muñoz de la Cruz entiende que en su época la
lucha valió la pena, en el poblado hay muchos intereses
encontrados. En efecto, allí existen versiones de que
hasta la familia de Mamá Tingó se disputa terrenos y
parte de su buen nombre. Por igual, se han disgregado y
nadie defiende sus ideales.
Inspirado en la valentía de Florinda Soriano (Mamá
Tingó), Brígido Nolasco, profesor de primaria y quien
fuera su vecino en Gualey (hoy Sabana Grande), conserva
unos apuntes que escribió hace un tiempo para ella, y
reconoce lo servicial que era la sindicalista campesina.
“Ella era una persona trabajadora, vendía leña a las
panaderías y carne para criar dignamente a sus hijos”,
refiere al remembrar la disputa de su tierra con el
terrateniente Pablo Díaz, luego que ella pusiera una
querella en su contra y ordenó su muerte a través del
capataz Ernesto Díaz (Turín).
Fue en medio de una discusión cuando éste dispuso que le
soltaran los cerdos con miras a despojarla de sus
terrenos, y le dijo que de no cederlos quería que la
mataran.
“Ella y su esposo fueron donde Balaguer a ver si les
cedían la tierra, pero les hacían promesa y no hacían
nada, era su deseo comprarla, pero actuaron muy tarde”.
Entre sus apuntes, Brígido dice que Mamá Tingó era
oriunda de San Felipe de Villa Mella; llegó un día al
lugar en que más tarde contrajo matrimonio con Felipe
Muñoz, procreando siete hijos, a quienes cuidaba y
protegía junto a una hermana. ‘’Ni ella ni su esposo
tuvieron oportunidad de asistir a la escuela, vivían con
el pan de cada día”.
RELEVOS
Una hija de crianza de Florinda Soriano Muñoz (Mamá
Tingó), ha continuado la lucha, junto con otros
compañeros y compañeras sindicalistas de la región de
Yamasá; ella se llama Jesús María de Paula, mejor
conocida como Enriqueta.
En el año 2000 el Programa Mundial de Alimentación
(PMA), de Naciones Unidas, con motivo del Día
Internacional de la Mujer, rindió homenaje a Jesús María
de Paula, líder de la Federación de Mujeres Campesinas
Mamá Tingó, de República Dominicana, por su labor en
favor de mejorar la condición del sector campesino.
Las vivencias experimentadas por Enriqueta junto a Mamá
Tingó, a pesar de su corta edad, la impulsan a continuar
la lucha que iniciara la líder comunitaria y
sindicalista, proponiéndose ésto como meta en la vida.
En octubre 2005, el síndico del municipio Santo Domingo
Norte, licenciado Daniel Carvajal Louis, desvelizó una
tarja en honor a la heroína campesina Florinda Soriano
Muñoz (Mamá Tingó), asesinada en 1974. La tarja está en
la plaza del mismo nombre, en El Cruce de la Bomba, en
la carretera que comunica a Yamasá con Guanuma. Al acto
asistieron hijos y hermanos de Mamá Tingó, y grupos de
dirigentes comunitarios.
Mamá Tingó es un ejemplo en la lucha en defensa de los
intereses de los hombres y mujeres que trabajan la
tierra, para que no hayan NI HOMBRES SIN TIERRAS; NI
TIERRAS SIN HOMBRES |
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